SECCION 21 >
PROBLEMAS DE SALUD EN EL VARON
CAPITULO 228
Aparato reproductor masculino
Las estructuras externas del aparato reproductor
masculino son el pene, el escroto y los testículos. Las estructuras
internas están constituidas por los vasos deferentes, la uretra,
la próstata y las vesículas seminales.
El esperma, que contiene los genes del hombre, se
forma en los testículos y se almacena en las vesículas
seminales. Durante la relación sexual, el esperma es transportado
junto con un fluido llamado semen a través de los vasos deferentes
y el pene erecto.
Estructura
El pene consta de la raíz, que está
unida a la pared abdominal, el cuerpo, que es la porción media,
y el glande, que es el extremo y cuya forma se parece a un cono. El
orificio de la uretra (el canal que transporta el semen y la orina)
se encuentra en el extremo del glande.
La base del glande recibe el nombre de corona. En
los varones no circuncisos, el prepucio se extiende desde la corona
y cubre el glande. Casi todo el cuerpo del pene está formado
por tres espacios cilíndricos (senos) de tejido eréctil.
Los dos mayores, los cuerpos cavernosos, se localizan a ambos lados.
El tercer seno, el cuerpo esponjoso, rodea la uretra. Cuando estos espacios
se llenan de sangre, el pene aumenta de tamaño y se vuelve rígido
y erecto.
El escroto es un saco de piel delgada que rodea
y protege los testículos. El escroto también actúa
como un sistema de control de la temperatura para los testículos,
porque éstos necesitan estar a una temperatura ligeramente inferior
a la temperatura corporal, con lo que se favorece el desarrollo normal
del esperma. Los músculos cremáster de la pared del escroto
pueden relajarse o contraerse permitiendo a los testículos estar
más alejados para enfriarse o estar más cerca del cuerpo
para lograr calor y protección.
Los testículos son cuerpos ovales del tamaño
de aceitunas grandes que se encuentran en el escroto; en general, el
testículo izquierdo cuelga un poco más que el derecho.
Los testículos tienen dos funciones: producir
esperma y sintetizar testosterona (la principal hormona sexual masculina).
El epidídimo, que se apoya sobre los testículos, es un
tubo en forma de espiral de aproximadamente 6 metros de largo, que recoge
el esperma de los testículos y constituye el lugar y el entorno
adecuado para que éste madure.
| Órganos reproductores
masculinos |
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El vaso deferente es un conducto similar a un cordón
que sale del epidídimo y transporta el esperma. Estos conductos
viajan desde cada testículo hasta la parte posterior de la próstata
y entran en la uretra, donde forman los conductos eyaculadores. Otras
estructuras, como los vasos sanguíneos y los nervios, acompañan
a cada vaso deferente y juntos forman una estructura similar a un cordón:
el cordón espermático.
La uretra cumple una doble función en el
varón. Este canal es la porción del tracto urinario que
transporta orina desde la vejiga y al mismo tiempo constituye la parte
del aparato reproductor a través de la cual se eyacula el semen.
La glándula de la próstata (o simplemente
próstata) se localiza justo debajo de la vejiga, en la pelvis,
y rodea la porción media de la uretra. Aunque, en general, tiene
el tamaño de una nuez, esta glándula crece con el paso
de los años. La próstata y las vesículas seminales,
que se encuentran por encima de aquélla, producen un líquido
que nutre el esperma. Este líquido suministra la mayor parte
del volumen de semen, la secreción en la cual se expulsa el esperma
durante la eyaculación. Otro líquido que forma el semen
proviene de los vasos deferentes y de las glándulas mucosas de
la cabeza del pene.
Función
Durante la actividad sexual, el pene se vuelve rígido
y erecto, lo cual permite la penetración en la relación
sexual. La erección es el resultado de una compleja interacción
de impulsos neurológicos, vasculares, hormonales y psicológicos.
Los estímulos placenteros que reciben los sentidos provocan una
reacción en el cerebro, que envía señales nerviosas
por la médula espinal hasta el pene. Las arterias que llevan
sangre a los cuerpos cavernosos y al cuerpo esponjoso responden dilatándose.
Las arterias ensanchadas aumentan radicalmente el suministro sanguíneo
hacia esas áreas eréctiles que, en consecuencia, se llenan
de sangre y se expanden. Los músculos que rodean las venas que
normalmente drenan sangre del pene se contraen, y por ello el flujo
de salida de la sangre se hace más lento. La presión alta
de la sangre en el pene hace que éste aumente en longitud y anchura.
La eyaculación tiene lugar en el punto máximo
de excitación sexual, cuando la fricción sobre el glande
y otros estímulos envían señales al cerebro y a
la médula espinal. Los nervios estimulan las contracciones musculares
en los conductos del epidídimo y en los vasos deferentes, las
vesículas seminales y la próstata. Estas contracciones
transportan el semen hasta la uretra.
La contracción de los músculos que
rodean la uretra sigue empujando el semen por el pene hasta hacerlo
salir. El cuello de la vejiga también se contrae para evitar
que el semen fluya hacia atrás y entre en la vejiga.
Después de la eyaculación (o cuando
se detiene la estimulación) las arterias se estrechan y las venas
se relajan. Esto reduce la entrada de sangre y hace aumentar su salida,
volviéndose entonces el pene fláccido.